Kefa

SHIMON  BEN  IOJANÁN

Centro de Estudio Maor BaOlam www.Natzratim.com

 

Kefa nunca abandona al Rav

Avdiel Ben Oved

 

         La narración donde arrestan a Iehoshua y Los Doce huyen, es tomada por algunos como prueba de la debilidad de Shimon Kefa cuando este negó tres veces conocer a Iehoshua. Sin embargo un análisis bajo el razonamiento lógico muestra otra realidad.

 

En aquella noche Iehoshua le dijo a Shimon: “esta noche todos ustedes se entristecerán por mí, porque así está escrito: Hiere al pastor y se dispersarán las ovejas’…Kefa responde y le dice: Aunque todos se entristezcan por ti yo nunca me habré de entristecer. [1]

 

A esto Iehoshua le dice: “Ciertamente yo te digo que en esta noche antes del canto del gallo me negarás tres veces”, y a esto respondió Shimon “Si está determinado que yo muera contigo

aún así no te negaría. Así le dijeron todos los discípulos”.

 

Cierto, Shimon niega tres veces conocerlo, pero con qué fin ¿Miedo...? No! No debemos olvidar que fue Shimon quien cortó la oreja[2] a uno de los siervos de Qayafa a la hora del arresto, tampoco debemos olvidar que de todos los discípulos solo tres[3], y entre ellos Shimon Kefa, siguen a los soldados que han arrestado a Iehoshua, y de todos es solo Shimon quien permanece muy cerca del Rabino como está documentado en Iehoshua Maasav V’torato, pereq 22 (Lucas 22.61).

 

O sea su ‘negación’, entre comillas, no es por miedo, sino con el objetivo de poder ver en que terminaría todo aquello, si él hubiese confesado que en efecto es discípulo de Iehoshua, al instante lo arrestan y se acaba todo. Ahora, por otra parte esto no quita que no halla cumplido con su palabra: “Si está determinado que yo muera contigo aún así no te negaría. Así le dijeron todos los discípulos”, en realidad no la cumplió, pero entendamos que no fue por la simple razón de no querer cumplirla, sino porque esa palabra estuvo basada en la emoción y devoción por el Rabino así como la palabra del resto de los discípulos, pues también ellos dijeron lo mismo. La realidad, fuera de la emoción, es que no tenía sentido pelear contra los romanos en aquella noche, iban a perecer todos de cualquier modo, y bien sabían el roll que desempeñaban como transmisores de la enseñanza de Iehoshua, es por esto que Iehoshua le advierte que cuando le pregunten lo va a negar, porque es razonable; o sea, lejos del Rabino sentirse negado, él sabía que era innecesario que sus discípulos se entregasen a la muerte. De hecho se documentó que el mismo Rabino dijo: “soy yo, por tanto, si me buscan a mí, dejen ir a estos[4], es él en realidad quien vela por sus alumnos.

 

Al final, canta el gallo y Shimon dándose cuenta de todo salió a fuera y lloró con profunda amargura.

 



[1] Toldot Iehoshua, pereq 110 (Mateo 26.31-44)

[2] Edut Hatalmid Haahuv, pereq 18 (Juan 18.10)

[3] Tejilat Besorat Iehoshua, pereq 14 (Juan 14.51,52, 54), Edut Hatalmid Haahuv, pereq 18 (Juan 18.15)

[4] Edut Hatalmid Haahuv, pereq 18 (Juan 18.8).